
Berlioz's House
El pintor que retrató la melancólica fisonomía de Montmartre
Permítanme presentarles brevemente al pintor Maurice Utrillo.
Utrillo nació en Montmartre, París,
y dedicó toda su vida a pintar el paisaje de ese barrio y sus alrededores.
Su madre era nada menos que
Suzanne Valadon, célebre musa de los pintores impresionistas.
Sin embargo, Utrillo creció sin saber quién era su padre.
La vida amorosa sin ataduras de Suzanne Valadon hacía imposible identificar al padre biológico,
y esa incertidumbre dejó una huella profunda en el ánimo de Utrillo desde la infancia.
Desde la adolescencia padeció un grave alcoholismo.
Y fue precisamente en esa época cuando,
a instancias de su madre, comenzó a pintar.
Aunque tuvo que vivir toda su vida entre el alcohol y la angustia,
como pintor llegó a recibir la Légion d'honneur, la más alta distinción de Francia.
Quizás la pintura fue
el único lugar que lo sostuvo hasta el final.
Una calle sombría y una pared blanca
Contemplemos ahora el cuadro.
Esta es la casa que el compositor Berlioz habitó en Montmartre.
Y esta obra es también uno de los cuadros más representativos del llamado «período blanco» de Utrillo.
Las pinturas de Utrillo de esta época presentan en conjunto una tonalidad grisácea
y están impregnadas de una atmósfera húmeda y solitaria.
Por eso la gente solía llamarle «el pintor del blanco triste».
Por qué parece una pared de verdad
Visto de cerca, la textura del muro exterior de la casa resulta extraordinariamente singular.
Transmite una rugosidad y un grosor propios de una antigua pared de piedra.
La razón es que Utrillo mezclaba realmente arena y yeso con la pintura.
De ahí que, siendo una pintura,
conserve la textura viva de un antiguo muro de Montmartre.
Utrillo no se limitaba a representar la forma del paisaje:
parecía querer preservar en el lienzo el aire de esas calles y el tiempo acumulado en ellas.
Una casa que ya no existe
Lamentablemente, esta casa fue demolida durante la Primera Guerra Mundial.
Hoy, en ese mismo lugar, se alza un edificio de apartamentos.
No obstante, si uno visita Montmartre,
todavía puede encontrar una pequeña placa que señala que allí estuvo la casa de Berlioz.
Aunque el rincón real ha desaparecido,
en el cuadro de Utrillo esa casa sigue en pie.




