
풀밭 위의 점심식사
Al ver esta obra en persona, dos cosas lo sorprenderán de inmediato.
La primera es su tamaño imponente. Se trata de una obra monumental de aproximadamente 6 metros de ancho por 4,6 metros de alto.
La segunda es que la pintura no es una sola, sino que está dividida en dos fragmentos.
En realidad, no fue concebida así desde el principio.
Cuando pintó esta obra, Monet era tan pobre que apenas podía pagar el alquiler. Finalmente, dejó el cuadro al casero en lugar del pago.
Cuando fue a recuperarlo tiempo después, el estado de conservación era deficiente y parte de la tela había sido atacada por el moho. Monet no tuvo más remedio que recortar las zonas dañadas y conservar solo lo que quedaba, razón por la cual hoy existe en dos piezas separadas.
Es una obra que quedó grabada en la memoria de Monet como uno de sus recuerdos más dolorosos.
La reunión de los bohemios del París de la época
Los pintores impresionistas de entonces vivían en su mayoría con recursos muy limitados.
Por eso, en lugar de contratar modelos profesionales, solían pedir a familiares y amigos que posaran para ellos. La mayoría de los personajes que aparecen en este cuadro son también conocidos de Monet.
En términos actuales, es como una fotografía de grupo en la que aparecen las estrellas del mundo artístico parisino de la época junto a sus amigos.
Un desafío que nació de Manet
Para comprender esta obra, hay otra pintura que es imprescindible conocer.
Se trata de «Le Déjeuner sur l'herbe» de Manet.

Esto es obsceno
En 1863, «Le Déjeuner sur l'herbe» de Manet provocó una enorme controversia.
La causa fue la imagen de una mujer desnuda sentada con toda naturalidad entre hombres vestidos con traje. El público condenó la obra con vehemencia: «Esto es obsceno».
Pero el joven Monet reaccionó de manera distinta. Quedó profundamente impresionado por la composición audaz y el nuevo lenguaje expresivo de la obra.
Así comenzó a pintar su propio «Le Déjeuner sur l'herbe» bajo el mismo título.
Sin embargo, no repitió la misma polémica. Monet vistió a todos los personajes y transformó la escena en un picnic cotidiano de la época, buscando completar una obra nueva a su propia manera.
La luz de Monet, ya en sus comienzos
Aunque se trata de una obra temprana, los rasgos que más tarde definirían al Monet impresionista comienzan a asomar poco a poco.
Con el tiempo sería reconocido como el pintor que expresó la luz con mayor belleza. Y el punto de partida de esa búsqueda ya se vislumbra en esta misma obra.
Aunque quedó inacabada, esta obra es un testimonio fundamental del proceso por el que Monet fue encontrando su propio estilo pictórico y del nacimiento del impresionismo.




